Todo esfuerzo tiene su recompensa.

En nuestro club no paramos de trabajar y aunque parezca repetitiva la dinámica de ejercicios, juegos, tareas o actividades en cada sesión de entrenamientos, todo tiene una explicación. El esfuerzo constante lleva a la mejora y a una disciplina en el trabajo. No por hacer más cosas, ejercicios diferentes o juegos distintos nuestros niños van a aprender más, todo depende del enfoque que le des. En apenas, unas semanas los jugadores del club superan las expectativas de técnicos, padres e incluso de ellos mismos.