Como dice la canción «que el ritmo no pare», pero el trabajo tampoco.
Nuestros niños en el pabellón de la montaña siguen trabajando para mejorar sus habilidades físicas básicas, las técnicas, pero la concentración también.
Como dice la canción «que el ritmo no pare», pero el trabajo tampoco.
Nuestros niños en el pabellón de la montaña siguen trabajando para mejorar sus habilidades físicas básicas, las técnicas, pero la concentración también.