Hablar de Lucía es hablar de motivación e ilusión.
Lucía llegó a nuestro club de rebote después de vivir una mala experiencia en otro deporte. En el CB Egonaiga, escuela de Valorcesto, le abrieron los brazos desde el primer momento y su adaptación al nuevo deporte y al grupo fue rápida. Su ilusión por aprender al ritmo de los demás es patente en cada cosa que hace. Lucía siempre tiene una sonrisa de oreja a oreja a pesar de que las cosas o detalles técnicos no le salgan bien y se la contagia a sus compañeros. La atención que pone en cada una de las explicaciones hace que sea una de las primeras en contestar a las preguntas de primeros auxilios.

Desde el CB Egonaiga le auguramos una progresión increíble en el Valorcesto. Felicidades Lucía.
