En esta entrada queremos compartir con ustedes un vídeo donde recuerda a los padres que la idea es acompañar a sus hijos a jugar y no que lo obligues a ganar.
En ocasiones y cada vez más, vemos a muchos padres que antes de salir de sus casas con sus hijos para salir a jugar un sábado o un domingo, comentan a los niños que tienen que jugar bien, que tienen que portarse bien y sobre todo que tienen que ganar.
Una vez en el campo o en la cancha, y comenzado el partido, los padres desde la grada empiezan a animar a sus hijos gritándoles, ¡Venga, vamos!, ¡Uy!, ¡Pásala!, ¡No falles!, ¡Mete una canasta!, etc.. Cuando finaliza el partido, nos encontramos a los padres recrimando a los niños por que han fallado el tiro o el gol cuando estaban solos, echándole la culpa a los compañeros de equipo por no estar a la altura de su hijo, y lo último, echándole la culpa al árbitro. Una vez en sus casas, la pregunta de los padres a los niños se hace más cruel sobre todo cuando estos no van al partido, ¿Perdieron de nuevo?, ¿Jugastes mal?.
Una vez en el campo o en la cancha, y comenzado el partido, los padres desde la grada empiezan a animar a sus hijos gritándoles, ¡Venga, vamos!, ¡Uy!, ¡Pásala!, ¡No falles!, ¡Mete una canasta!, etc.. Cuando finaliza el partido, nos encontramos a los padres recrimando a los niños por que han fallado el tiro o el gol cuando estaban solos, echándole la culpa a los compañeros de equipo por no estar a la altura de su hijo, y lo último, echándole la culpa al árbitro. Una vez en sus casas, la pregunta de los padres a los niños se hace más cruel sobre todo cuando estos no van al partido, ¿Perdieron de nuevo?, ¿Jugastes mal?.
El deportes es diversión, sin esfuerzo no hay recompensa, disfruta haciéndolo.